Leishmaniasis o leishmaniosis es el término médico utilizado para definir a una enfermedad causada por el protozoo llamado Leishmania, que puede provocar en los perros 2 tipos de enfermedad: la cutánea (es decir afectación de la piel) y la visceral (afección de los órganos abdominales), siendo la segunda la más grave.

La infección del perro se produce cuando el llamado mosquito de la arena o flebotomo mediante picadura a un animal sano inyecta los parásitos. Una vez producida la infestación pueden pasar desde un mes a varios años hasta que se manifieste la enfermedad, es decir,  que hablamos de periodos de incubación bastante largos en general.
Una vez infestado el animal, el parásito se disemina por el organismo a casi todos los órganos internos, siendo generalmente los riñones los más afectados, produciéndose un fallo renal que suele ser la causa de muerte del animal. Se calcula que casi todos los perros infectados van a desarrollar la enfermedad más tarde o más temprano, ya sea en su forma cutánea o en su forma visceral, aunque afortunadamente el 90% de los perros manifiestan la forma cutánea, que es tratable y con buenos resultados.
En principio no hay predisposición por edad, género o raza, aunque se sabe que el podenco ibicenco es inmune a la enfermedad y que los machos suelen presentar con más frecuencia la forma visceral.
Los órganos afectados en mayor medida y por orden de importancia son: la piel, los riñones, el bazo, el hígado, los ojos y las articulaciones.
La enfermedad la podemos encontrar en más de 70 países siendo el mediterráneo un foco endémico importante y dentro de él España, Portugal e Italia los países más afectados.
Es necesario indicar, sin entrar en modo pánico que la leishmania es una enfermedad zoonósica, lo que significa que puede ser transmisible al hombre, desarrollaremos este tema más adelante.
Síntomas y Tipo
Ya hemos dicho que tenemos dos formas de presentación principales, la cutánea y la visceral.
Los síntomas de la forma visceral son: (y no necesariamente han de presentarse todos)
  • Pérdida de peso
  • Pérdida de apetito (anorexia)
  • Diarrea
  • Melena (heces de color negro por presentar sangre digerida)
  • Vómitos
  • Epistaxis (Sangrado nasal)
  • Intolerancia al ejercicio
Los síntomas de la forma cutánea son:
  • Hiperqueratosis, que significa un exceso de «escamas» en la piel, da la sensación de que el perro tuviese «caspa» para que nos entendamos. También hay despigmentación de la piel (es decir pérdida de color) y pueden aparecer grietas en el hocico y las almohadillas plantares.
  • Alopecia: el pelo se vuelve seco, con aspecto frágil y se cae generando «calvas» simétricas.
  • Nódulos: son como prominencias («bultitos») de distinto tamaño que aparecen en la piel del animal, aunque estos nódulos pueden ser intradérmicos, osea, debajo de la propia piel pero que notamos al pasar la mano cuando acariciamos al animal.
  • Y por último notaremos uñas más largas y frágiles.
Otros signos y síntomas asociados que incluyen:
  • Linfadenopatia, término médico que describe el aumento del tamaño de los ganglios linfáticos en un 90% de los casos con la forma cutánea.
  • Emanciación (adelgazamiento)
  • Signos de fallo renal, orina excesiva, una sed excesiva e incluso vómitos
  • Neuralgia, dolor por desordenes neurológicos
  • Dolor articular y con ello cojeras
  • Dolor muscular
  • Lesiones osea (pérdida de masa osea)
  • Fiebre y aumento de tamaño del bazo
Causas
El viaje a zonas endémicas pedispone a padecer la enfermedad, nosotros desarrollamos nuestra actividad en Mallorca con lo cual estamos en zona endemica y por ello debemos extremar las precauciones.
Un transfusón de un animal ya infectado evidentemente puede ser otra forma de contagio de la enfermedad pero es bastante inusual.
Diagnóstico de la enfermedad

Esto es trabajo del veterinario, el cual deberá hacer un buen examen del animal y si encuentra algún síntoma o signo de la enfermedad entonces seguramente te propondrá una análisis de sangre y bioquímico así como un análisis de orina para valorar el punto de partida y sobre todo discernir ente la forma cuntánea y la visceral o ambas.

La leishmania es conocida por ser una «gran imitadora» y muchas otras enfermedades (tales como el lupus, cancer, penfigo etc…) pueden ser susceptibles de parecer leishmania y viceversa, con lo cual no es de extrañar que distintas pruebas se hagan en el animal para diagnosticarla a parte del test sanguíneo: raspados, cultivos de hongos, aspirados de la médula osea o de los ganglios incluso biopsias.

Un dato importante es que con cada test de sangre (una serología) se pide también al laboratorio exterior un Proteinograma, y os preguntareis ¿qué es?, es una gráfica que nos muestra la cantidad de las distintas proteínas que circulan en sangre. Y la siguiente pegunta es ¿Y para qué sirve? en nuestra clínica es un dato básico para ver la evolución del tratamiento, ya que sabemos que los niveles de gammaglobulinas aumentan bastante con la enfermedad (aunque la lesihmania no es la única que las aumenta) y ver su evolución nos ayuda bastante.

Tratamiento
Si el animal no está muy muy enfermo lo normal es que el tratamiento sea ambulatorio, es decir se realiza en tu propia casa. Lo primero a tener en cuenta es un alimento de calidad rico en proteina altamente digestible, ayuda muchísimo en la recuperación.

El tratamiento de base es sencillo, es una combinación de comprimidos (allopurinol) e inyectables (sales de antimoniato) que serán suministrados según las indicaciones de tu veterinario. Cada caso es un mundo y no hay dos pautas iguales.

Existen también «leishmanicidas» vía oral, ideales para casos en los que hay un fallo renal concurrente.

Diversos controles sanguíneos y bioquímicos serán necesarios durante el tratamiento (que tiene de media de duración 1 mes) serán necesarios, pero tu veterinario ya te va a ir indicando como se van a ir haciendo y el porqué de los mismos.

Aunque cada caso es distinto,  en general podemos decir que el pronóstico es bastante favorable.

Leishmaniasis y el hombre

No queda claro hasta la fecha hasta que punto es muy transmisible al hombre, desde luego hay especies de leishmania tropicales que han resultado ser un problema grande para la salud pública. En el área del mediterráneo cabe destacar que hay mucha más lesihmaniasis canina que en otras especies, pero el hombre evidentemente es susceptible de padecerla… hay que prestar especial cuidad con personas inmunodeprimidas por la razón que sea. de todos modos en aras de no mezclar competencias estas dudas debería resolverlas tu médico.

El futuro: LA VACUNA!!!

Por fin, después de muchos años esperándola, sabemos que en 2012 estará en el mercado la vacuna de leishmania…
Sobre su mecanismo de acción podemos decir que su función es activar la respuesta natural contra la infección y si bien los repelentes (sprays o collares) evitarán el contacto con el vector, la vacuna lucha de otra manera: mediante ella, si se produjese el contacto en un animal vacunado, éste será capaz de luchar y eliminar la infección.

La pauta de vacunación es la siguiente…

  •  se podrán vacunar individuos mayores de 6 meses.
  •  la primo-vacunación consta de 3 dosis separadas 3 semanas.
  •  se ha de realizar un test previo de leishmania para comprobar que el animal no es portador de la enfermedad.
  •  no se pueden vacunar animales enfermos.
  •  es necesaria la revacunación anual
  • no es aconsejado vacunar a perros en tratamiento con inmusupresores o inmunomoduladores o sarna demodécica (demodex)
  • es aconsejable continuar usando los productos repelentes, la lucha más eficaz será la combinación de vacunas y repelentes.

Esperamos que os sea útil. Si quieres ser el primero en vacunar a tu perro de leishmania ponte en contacto con nosotros, de forma excepcional la vamos a tener disponible desde mediados de enero!!!! Vacuna a tu «perrete» y evita que la lesihmaniasis vuelva a ser un problema en su vida!!!!

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